sábado, 3 de noviembre de 2012

31 de julio, Valenciennes (Francia) – Pamplona;



Jueves, 31 de julio de 2008
Valenciennes (Francia) – Pamplona;
Anoche me acosté muyyyyyyyyyy cansado, pero también muy contento. Contento porque me cundió y se dió bien. Hice más kilómetros de lo que hubiera imaginado hacer nunca en una sola etapa encima de una XT.
Hoy estoy molido, pero concienciado y decidido en lo que tengo que hacer.
Lubrico la cadena y le echo un vistazo a la moto. A estas alturas tengo la moto hecha unos zorros. Suena como una caja de grillos y he ido perdiendo algunos tornillos, tuercas y grupillas con las vibraciones. Eso si, el motor parece incansable, siempre da más de lo que le pido.
Así es que a la autovía a seguir dándole al mango.
Paso de largo Paris por su caótica circunvalación sin detenerme. Voy parando con cierta frecuencia. Ya en Burdeos paro a repostar y tomar algo. Son las once y no creo que llegue a Pamplona. Además es operación salida y la autovía va atascada.
Pero que demonios, no tengo otra cosa qué hacer esta noche. Así es que enfilo dirección a la frontera, esquivando como puedo la larga fila de franceses que huyen despavoridos. Sólo la ilusión y las ganas por llegar me hacen avanzar, pues hace mucho rato que no puedo más. Ignoro de dónde diantres saco las fuerzas, pero ya me da igual.
Ruedo por inercia y llego a Pamplona. Cuando me bajo de la moto son las cuatro y media de la mañana y casi me cuesta mantener la verticalidad. Se me ha olvidado cómo se anda…
Ahora si, lo he conseguido. Además he cumplido mi palabra. Es día uno de agosto, y estoy en España.


1080 km. 19 horas de moto.

No hay comentarios: