Tromso-tromso
A
las 11 de la mañana estoy, como un clavo, en la puerta de la
residencia de estudiantes. Oyvind llega a y cuarto. Batería en mano,
me lleva al concesionario Suzuki y cual adivino, Kirk tenía toda la
razón. Me pedían 1000 nok, unos 120 euros. En el famoso Biltema,
sin embargo la tenían por 269 nok, unos 31 euros, más barata que en
España.
La
monto en la moto, y automáticamente sin tocar nada, el motor de
arranque comienza a girar, ¡maldición! Bueno, en realidad me lo
esperaba. Aunque cuando viajo prescindo de alguna herramienta por la
falta de espacio, hay una que sabiamente suelo llevar, el libro de
taller. Por la mañana miré el circuito eléctrico y localicé lo
que Yamaha llama contactor, es decir el relé del motor de arranque.
Tras revisar el cableado y los fusibles, partí de la batería, y
justo a su lado se hallaba la pieza en cuestión. La saqué y al
conectar el borne de la batería ya no hacía nada. Es una pieza
redonda y estanca, y es complicado que falle, pero…en su interior
suele haber un muelle, un solenoide y el eje que se desplaza cerrando
uno de los circuitos.
Oyvind
me lleva de nuevo a suzuki y a Biltema sin resultado. Al volver al
taller de la gasolinera con bastante desánimo Oyvind me dice que
vuelva a montarla y pruebe, le replico que para qué, pero le hago
caso. Él mientras trata de localizar a Kirk para que nos eche una
mano. La conecto y la moto no hace ningún ruido. ¿ehhhhhhnnnnn?
¿Pero qué está pasando? Pongo la llave en el contacto y la moto
arranca a la primera. Nos miramos los dos y nos sonreímos. Me quedo
perplejo. No pude más que abrazarle. Simplemente lo que pasó es que
al trastear con la pieza, se soltó el eje del solenoide, y volvió a
su ser.
No
sabía si volvería a fallar, así es que debía conseguir un relé
nuevo. Me dicen que a donde quiero ir, a las islas Lofoten, hay un
concesionario de yamaha…
Mañana
domingo partiré otra vez si todo va bien, así es que quedo con
ellos por la noche para despedirnos.
Hemos
hablado toda la mañana. Oyvind quiere ir con su aprilia caponord
desde cabo norte a cape town en Sudáfrica en 2009 coincidiendo con
la competición de fútbol.
Veo
que mientras me habla le brillan los ojos…y para colmo tiene a bien
invitarme…
Por
la tarde como algo y doy una vuelta para probar la moto y hacer
alguna foto. Hay una luz mágica y preciosa.
Me
acerco a la puerta del concierto y escucho 15 minutos la música.
Marcho a la gasolinera de shell, donde he quedado.
Oyvind
me recoge y me lleva a una casa de madera grande. Al pasar me quito
los zapatos, como veo que hace él. Me presenta a sus amigos. Parecen
gente muy maja.
Me
invitan a cerveza y licores de su tierra. Tienen curiosidad con el
extraño y me atiborran a preguntas. Dado el precio del alcohol en
noruega, parece que las primeras de la noche se las toman en casa
para luego salir.
Me
enseñan la noche de tromso. En un pub normal la copa puede salir por
10 o 12 euros, así como una cerveza o una coca cola unos 6 u 8.
Siempre se puede pagar con tarjeta.
En
uno de los garitos nos encontramos a Kirk, casi no le conozco,
arreglado, con unas botas de piel, de esas con punta, un chaleco, eso
si, de gala y rodeado de pibones. Esto es para verlo…en fin,
hablamos un rato con él, aprovecho para disculparme y me despido, me
desea un buen viaje.
Me
alegro mucho que se rompiera la moto. No me creo todavía todo lo que
me está pasando, necesito tiempo para asimilarlo. Cuando se dice que
las cosas pasan por algo…
Me
explican el camino a seguir mañana.
Son
las 4 de la mañana, ya de día otra vez, me despido y les agradezco
todo lo que han hecho por mí. Me marcho a dormir pues debo coger un
par de ferrys dentro de un rato.

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