jueves, 12 de marzo de 2009

7 de julio, Koge-Jonkoping

Lunes, 7 de julio de 2008
Koge-Jonkoping;
La mañana se despierta con nubes y claros y la utilizo para pasear, sacar alguna instantánea de la zona y buscar un cibercafé sin éxito. Aquí amanecí.





Salgo tarde, para variar, ya es medio día.
Cruzo por el túnel de Malmo por debajo del mar y cambio de país. Por 20 euros de nada, ya estoy en ¡suecia!
A mi espalda y al fondo, Dinamarca.

Delante mía, Suecia

Paro a comer en el Mc donald de Malmo y me extraña la edad de los trabajadores, deben tener una media de 45 o 50 años, me llama la atención, que tienen un mostrador en el que seleccionan la basura in situ para reciclarla.

Miedo me da caerme contra esa mediana

Sigo dirección E4 N Helsingborg, intercalando autovía y nacional de dos carriles.
Me doy cuenta que me falla el intermitente izquierdo, lo que faltaba.



En un tramo de autovía, cierro la entrada de aire superior del casco, y noto cómo se escurre entre los dedos saliendo disparada, cuando quiero reaccionar y paro ya he recorrido muchos metros, así es que no vuelvo a por ella. ¡Maldita sea! Ahora no se empaña la visera, pero me entra un biruji por el cráneo que me hace acordarme del fabricante del casco BMW.


Hoy me cunde poco, pero estoy realmente cansado. Por la tarde llueve suavemente. Llego a jonkoping rodeando un lago, el cielo se abre un poco y aparece una calida, anaranjada y bella luz que enciende los colores por un momento, cruzo un puente colgante y entro en la ciudad. A mi derecha hay un carril separado unos metros y veo multitud de gente de todas las edades corriendo y montando en bici. Al llegar a una rotonda no se muy bien que dirección seguir así que paro a preguntar a una corredora rubita con el pelo de escarola; al principio se asusta un poco, pero luego me informa estupendamente de dónde puedo encontrar alojamiento, cenar, ect. La gente por aquí es bastante amable y cortés.


Como es pronto, descargo la moto en el Formula 1 y vuelvo a la ciudad a ver el lago, se trata del lago Vattern, el segundo más grande de suecia, a cenar y a Internet.


A partir de estas latitudes muchos coches y hasta los autobuses de línea llevan faros de largo alcance para las interminables noches invernales.


A las 12 vuelvo al hotel, y me acuesto, que aunque hoy he avanzado poco, estoy rendido.
369 km, 5 horas.

1 comentario:

Roberto dijo...

Lo de perder cosas por el camino es tu sino, ya veo...

Roberto

www.viajoenmoto.com